Cómo las startups latinoamericanas están siguiendo el ejemplo de China

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Aron Schwarzkopf
CEO @ Kushki
septiembre 11, 2019
Lectura de 2 minutos
Cómo las startups latinoamericanas están siguiendo el ejemplo de China

Hay más de 30 países alrededor de América Latina, y la población ahora supera los 600 millones, y sigue creciendo. Esta región diversa es también el segundo mercado móvil de más rápido crecimiento en el mundo, detrás del África subsahariana.

Con más de 200 millones de usuarios de smartphones, las nuevas empresas de tecnología en Latinoamérica están mirando cada vez más a China en busca de inspiración para resolver los mismos problemas locales que China enfrentaba hace aproximadamente diez años. Uno de los principales desafíos que estas empresas están tratando de resolver es incluir a la población sub- y no-bancarizada en el sistema financiero para mejorar sus vidas con la tecnología.

"Históricamente, América Latina ha mirado a Silicon Valley y Nueva York para hacer negocios, pero hay innovaciones en China que podrían ser aún más aplicables a la realidad latinoamericana",

dijo Felipe Henríquez, Managing Partner de Mountain Nazca, en una reciente entrevista de Bloomberg. “Cuando vas a China, ves lo que sucederá en América Latina dentro de cinco años más. Hoy nos fijamos en China. Observamos a Meituan, Alibaba y Tencent para saber qué podemos hacer en el futuro ".

Aquí hay una visión más profunda de cómo las nuevas empresas de tecnología de Latinoamérica están siguiendo los pasos de China.

Un enfoque “mobile-first” para la industria de pagos

Siendo el mercado de comercio electrónico más grande del mundo, China también es el líder en tecnología para los pagos móviles. Los pagos móviles en China alcanzaron un nuevo récord en 2018 con 60.5 mil millones de transacciones de pagos móviles, lo que representa un crecimiento anual del 61.2% en el número de transacciones por celular, según un informe del Banco Popular de China.

Similarmente, los pagos móviles están en auge en América Latina. Los bancos e instituciones financieras tradicionales no han logrado satisfacer las nuevas necesidades digitales de los consumidores en América Latina hoy en día, dejando abierto oportunidades significativas para startups que atacan el mercado móvil o fintech. El sector de pagos de América Latina es uno de los de más rápido crecimiento en el mundo y se espera un crecimiento anual promedio de 8% en los próximos cinco años. Con esta tasa de crecimiento, solo la región de Asia y el Pacífico logra ganarle a Latinoamérica.

América Latina está en camino a convertirse en una sociedad que depende de soluciones “mobile-first” con nuevas opciones de pago móvil apareciendo en cada momento, muchas de las cuales se inspiran en el éxito de Alipay y Wechat Pay en China. Los millones de usuarios de smartphones de la región están adoptando rápidamente las aplicaciones de pago móvil, billeteras digitales y códigos QR para comprar en línea, enviar dinero, pagar facturas y más. Dos de cada tres usuarios del Internet en LatAm dijeron que probablemente usarían billeteras móviles o métodos de pago similares este año.

Formando una economía colaborativa

Aproximadamente el 54% de la población mundial vive en ciudades. En América Latina, la población urbana está creciendo con una tasa del 1.5% por año y se espera que las ciudades alberguen casi el 90% de la población de la región en las próximas décadas. Algunas de las ciudades más grandes del mundo se encuentran en América Latina, lo que crea numerosas oportunidades para desarrollar una economía colaborativa o compartida (“sharing economy”).

Las nuevas empresas latinoamericanas están adoptando muchas de las mismas iniciativas que se han implementado con éxito en China para estimular el crecimiento en la región, desde plataformas compartidas de transporte y alojamiento hasta servicios de financiamiento colectivo. Se espera que la economía colaborativa de China crezca con una tasa anual del 30% en los próximos cinco años, según un informe del Centro de Información del Estado. Muchos de los unicornios tecnológicos más importantes de China también se encuentran en el “sharing economy,” incluyendo el gigante Didi Chuxing y las firmas de bicicletas compartidas Mobike y Ofo.

En América Latina, ha habido una ola de startups en la industria del “sharing economy” que están creciendo rápido. Por ejemplo, Workana ofrece una plataforma para que las empresas encuentren freelancers y empleados con habilidad tecnológica para ayudar con proyectos. Actualmente hay más de un millón de usuarios registrados en la plataforma. IguanaFix conecta a los usuarios con más de 20.000 proveedores de servicios profesionales para reparaciones del hogar. Afluenta es una de las mayores plataformas de préstamos peer-to-peer en Latinoamérica, con más de 11.000 inversores y 15.000 préstamos otorgados con éxito a través de su plataforma.

Al igual que las nuevas empresas chinas de la economía colaborativa, estas empresas latinas han crecido gracias a una población urbana cada vez más conectada y han ayudado a formalizar la economía informal a través de la tecnología.

Los emprendedores se están quedando en América Latina

Mientras Estados Unidos se aleja de Latinoamérica y las relaciones económicas entre los dos siguen siendo inciertas, China se está convirtiendo en un socio cada vez más importante para las empresas locales que buscan asociaciones e inversiones internacionales.

El comercio entre China y América Latina ha crecido bastante, de US$ 12 mil millones en 2000 a casi $ 306 mil millones en 2018. Si bien la mayor parte de estas inversiones fueron para proyectos de energía e infraestructura, varias inversiones en el sector tecnológico de LatAm batieron récords en 2018. Esta afluencia de capital, junto con la creciente dificultad de llevar una startup a Silicon Valley desde Latinoamérica, hace que sea más atractivo para los emprendedores permanecer en América Latina y concentrarse en innovar y resolver problemas en sus países de origen.

Esta tendencia es igual a lo que está ocurriendo actualmente en China. Las personas con talento tecnológico chinos se están regresando a China en crecientes números. Según el Ministerio de Educación, 432.500, o casi el 80% de los estudiantes chinos en el extranjero, recientemente decidieron regresar a China después de terminar sus estudios.

La industria china de la tecnología está beneficiando de esta llegada masiva de "tortugas marinas" (un nombre para los retornados chinos que estudiaron en el extranjero en los Estados Unidos) y el crecimiento de una clase media joven que ya se siente cómoda con la tecnología. La clase media de Latinoamérica también ha crecido constantemente también en los últimos años, impulsando el crecimiento en todos los esferos del consumo. La expansión de la clase media en América Latina no solo ha sido buena para los negocios, sino que también ha sido esencial para mantener y aumentar el talento tecnológico local. Por ejemplo, Guadalajara es parte del "Silicon Valley" de México y tiene más de 85.000 graduados en TI cada año. Mientras tanto, São Paulo, Brasil, ahora tiene más de 2.000 nuevas empresas.

Nuevas alianzas América Latina-China

A medida que se fortalecen los lazos entre Latinoamérica y China, es cada vez más probable que las dos regiones se conviertan en los centros tecnológicos del futuro. Hasta hoy, las startups de Silicon Valley aún ganan en términos de atraer más capital, pero las startups en ciudades como Beijing y Shanghai en China y São Paulo y Medellín en América Latina están generando negocios de alto crecimiento, levantando enormes rondas de capital y resolviendo problemas cruciales en sus respectivos países en desarrollo.

A medida que las asociaciones entre las dos regiones continúen aumentando, las nuevas empresas de Latinoamérica continuarán sin duda siendo inspiradas por los éxitos de China, ya sea adoptando modelos comerciales similares y aplicándolos localmente o asociándose con talento chino para lograr un alcance más amplio en menos tiempo.

Este artículo apareció originalmente en inglés en Crunchbase. Puedes revisar la versión original aquí.

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Aumentar la tasa de conversión sobrellevando el riesgo de fraude

¿Cómo lograr el equilibrio entre riesgo de fraude y conversión en la venta online? <span class="first-letter">A</span> pesar de que Chile sigue siendo uno de los países con menores tasas de fraude de la región latinoamericana, éstas han aumentado un 40% en el último año y se espera que lo siga haciendo. ¿Cómo podemos hacer para que nuestra empresa mantenga un fraude en pagos online bajo? ¿Cuál es el mix de herramientas más eficiente para controlar este riesgo en mi negocio? ¿Es posible conseguir un equilibrio entre el riesgo de fraude y la tasa de conversión? Hoy hablamos de las soluciones que tienen las empresas para enfrentar el fraude en pago online, con los consejos de nuestro vicepresidente Comercial, Hernán Soler. Fraude en pago online: la situación de Chile y América Latina Con el aumento de las compras online, inevitablemente, se ha visto un incremento del fraude en toda la región latinoamericana. Mientras Brasil se sitúa a la cabeza de las ventas ecommerce, México es el líder de América Latina en transacciones contracargadas. Nuestra vecina Argentina, por su parte, se situaba hace cinco años en niveles de fraude muy bajos, equivalentes a las tasas observadas en Chile. El nivel de riesgo estructural de Argentina creció de forma violenta, poniéndose rápidamente al mismo nivel del resto de la región. Desafortunadamente estamos presenciando la misma tendencia en nuestro país, por lo que es urgente que todo el ecosistema de medios de pago adopte medidas para no afectar las tasas de conversión producto de la adopción de medidas improvisadas. En el cuadro podemos ver el aporte al e-commerce de cada país de la región, donde queda en evidencia que México y Brasil concentran el 73% del total de las ventas por Internet. También muestran los mayores indices de riesgo de fraude con un 1,56% y 1,38% respectivamente.Lejos de esta realidad se encuentran Chile y Argentina con los índices más bajos de la región, pero mostrando una fuerte tendencia al alza en lo que va de este año Nuestro país cuenta con uno de los menores riesgos de la región pero se prevé que vaya por el mismo camino que las naciones mencionadas anteriormente, por lo que es importante utilizar políticas preventivas que nos ayuden a evitar el mayor número de fraudes en nuestras empresas. Los cuatro conceptos clave en la prevención de fraude Cuando entramos de lleno a gestionar el fraude, lo primero que tenemos que hacer es tener muy claros cuatro conceptos clave: Análisis vintage: es determinante a la hora de realizar un diagnóstico adecuado de mi escenario de riesgo como comercio. El análisis vintage nos permite corregir la información financiera contable, permitiéndonos conocer con precisión la estacionalidad del riesgo que estamos gestionando. Por ejemplo, en el mes de julio vas a recibir un número de contracargos que va a afectar a ese mismo mes (criterio financiero). Aquí lo que hay que hacer, a través del análisis vintage, es distribuir la cantidad de contracargos recibidos de acuerdo con las transacciones de venta de origen. Tasa de conversión: es un índice que indica cuántas transacciones exitosas recibes del total de todos los intentos de realizar un pago. Una tasa de conversión exitosa es aquella que supere el 90%. Pérdidas: debemos analizar cuál es mi tasa de fraude, considerando la estacionalidad y factores de negocio que explican el riesgo. Es fundamental perfilar adecuadamente el riesgo para minimizar el impacto de las medidas preventivas en buenos clientes. Falsos positivos: se conoce como falso positivo a los clientes que pensábamos que eran potencialmente malos y que resultaron ser buenos clientes afectados por una política preventiva de fraude imprecisa o desajustada. Tenemos que reducir el número de falsos positivos, lo que consecuentemente incrementará nuestras tasas de conversión. ¿Cómo detectamos a los clientes fraudulentos? Uno de los principales problemas a los que se enfrenta una empresa de cobro online es el de detectar a clientes fraudulentos, ya que estos tienen un gran parecido con los mejores clientes. 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Estoy convencido de que el riesgo es una herramienta en la que nos tenemos que apalancar para maximizar el beneficio de nuestro negocio y eso es algo en lo que les podemos ayudar a través de Kushki. Nosotros contamos con una experiencia de transacción completa, con la que tus clientes pueden realizar sus pagos sin redirección a otras páginas y sin autenticación bancaria, manteniendo siempre la compra en tu sitio web o aplicación, lo que impulsa tus conversiones hasta en un 20% extra, nos cuenta Hernán Soler. ¿Cuál es la receta para tratar de buscar este equilibrio? La idea es hacer el match entre las tasas de conversión de venta y las tasas de fraude. El costo de aprendizaje puede ser muy alto, pero para minimizar el análisis de resultados tenemos que tener dos estrategias: la campeona y la desafiante (Champion Challenger). En la estrategia desafiante hay que ir haciendo pequeños cambios que me permiten determinar si me ayuda a bajar los contracargos, apalancar las tasas de conversión, etc. Este ejercicio es trimestral: si al final del trimestre la desafiante gana a la campeona, se transforma en la nueva campeona y hay que encontrar una nueva estrategia desafiante que durará otros tres meses, y así sucesivamente. ¿Cómo maneja América Latina este punto de equilibrio? Los países de Latinoamérica y el Caribe, además de unas tasas de fraude altas, tienen un número muy elevado de tasas de rechazo. Por un lado, los negocios de la región asumen pérdidas por el fraude y por el otro están dejando fuera a muchos clientes que han sido rechazados por equivocación. Esto genera muchas pérdidas, por lo que la región es un ejemplo de que hay que mejorar las estrategias de cobro online. Al otro lado se encuentran países como Canadá y Estados Unidos y las naciones europeas, que son un ejemplo a seguir y donde se está haciendo un muy buen trabajo en contra del fraude. ¿Está mi empresa preparada para prevenir el fraude? La prevención de fraude es un trabajo que exige un gran conocimiento y una inversión económica. Por eso, debemos preguntarnos: ¿está mi empresa preparada para prevenir el fraude o tengo que contratar a un tercero? En muchas ocasiones, es recomendable acudir a las manos de un especialista y así disminuir los índices de riesgo de fraude en tu ecommerce. Por eso, si necesitas ayuda para implementar un sistema de cobro online seguro y que te ayude a encontrar el equilibrio perfecto entre las tasas de fraude y conversión, ¡nosotros te ayudamos! Contacta con los expertos de Kushki aquí y te ayudaremos con la mejor tecnología para que tus ventas online sean todo un éxito.
agosto 29, 2019

Los cuatro emprendimientos que me llevaron a Kushki

Esto no es una historia de éxito, sino de perseverancia, consistencia y buen timing. <span class="first-letter">C</span>orre el año 2012, después de más de 10 años en depresión y peleando con el colegio/universidad, decidí salirme de la FCFM. Mis padres no avalan mi decisión y mis amigos me dicen que tenga cuidado: no he tenido experiencia emprendiendo y aunque no tengo ni proyecto, siento que tengo que romper mi esquema si quiero ser feliz. Y sí, ya tomé la decisión, voy a ser feliz y siento que el emprendimiento me puede ayudar. Estoy solo en el departamento, no tengo socios, ni idea de negocio, y no sabía por dónde partir, así que como siempre empiezo por estudiar. Partí estudiando cómo se escribe un email (así de mal), pero también ejercicios de la psicología positivista, la teoría del emprendimiento y paralelamente empece a buscar ayuda de emprendedores jóvenes que admiraba. Empecé a ir a eventos, workshops y así en un par de meses me encontré trabajando con un equipo para la realización de mi primer proyecto. MallMate Era una aplicación móvil para malls o centros comerciales que permitía al usuario ubicarse y encontrar ofertas dentro del mall, y a las tiendas le daba a conocer información de sus compradores in-situ. Fue un proyecto en el cual trabajamos 5 personas por 7 meses antes de presentarlo a uno de los malls más importante de Chile, encantamos a la gerente de operaciones la que nos invitó a presentar a toda la mesa directiva. Nos escucharon, tomaron notas, nos hicieron preguntas, nos dijeron que no estaban interesados y 3 meses después aparece la aplicación que presentamos sin nuestra participación y a mi juicio mal implementada. Nada que pudiéramos hacer. Asustado con la incertidumbre de lo que venía pero con el consuelo que una corporación nos había copiado una idea, decidí seguir. Silicon Valley Un día scrolleando por Facebook me di cuenta que un amigo que había conocido en la Universidad de Chile, Waldo, estaba muy metido en temas de emprendimiento, así que no lo pensé y lo fui a ver. Apenas lo conocía, pero se notaba que sabía de lo que estaba hablando. Se acababa de ganar un premio para ir a Silicon Valley y me invitó a ir si podía pagar. Sin pensarlo mucho vendí mi auto y partimos. Fue un viaje revelador. Conocí un ecosistema que de verdad trabaja para y por el emprendimiento, donde los intereses del ecosistema iban por encima de los personales, a gente que ha creado empresas de cientos de millones de dólares, cómo funcionan los gigantes de la tecnología, el foco que ponen en el bienestar de sus trabajadores y cómo éstos responden; son cosas que nunca se me van a olvidar. Es un recuerdo que moldea mi visión de empresa. Fueron meses donde vi nacer y morir a Upandoo y me empecé a involucrar con Dentidesk. Al volver llegué con dos realizaciones: necesitaba aprender a programar y quería seguir emprendiendo. El año que estuve afuera de la universidad tomando mis propias decisiones y estudiando los temas que a mi me interesaban, me llevaron a ser una persona más feliz y con una misión: hacer del trabajo un fuente de bienestar para mi y los que trabajan conmigo, por lo que al llegar me sumé a una idea simple: poner publicidad en el techo de los taxis de Santiago como en Nueva York. Así partí Top Media, empresa a la que le dimos un vuelco social: dar seguridad al taxista a través de la publicidad masiva. Nos prometieron varias veces (bueno 3 veces) que iban a invertir dinero en nosotros, plata que nunca llegó de personas que nos engañaron, y que estuvieron a punto de botar el trabajo de 3 años y 8 personas por la borda. "Pero qué les importa (pensaba), si las cosas salían bien, ellos se aseguraban con algo, si no, seguían con su vida." Cuidado con quien involucran en sus proyectos, en Chile se vive el tipo de relación "que hay para mi" y a esas personas hay que evitar. El 2016 con la entrada de Uber y otros varios factores internos, la empresa tuvo que declararse en insolvencia. Para ese momento debíamos millones, por lo que decidimos que por más que insistiéramos no iba a funcionar. Es una deuda que 3 años después sigo pagando. Top Media desaparecía pero la relación laboral con Matías nacía, y aunque sería la relación laboral más fructífera de mi vida, en esos momentos no lo sabía. Todo era oscuro, con deuda, sin ingresos, sin título, pero extrañamente más feliz que antes de partir. Me había arriesgado, me había entregado a un bien mayor, aunque había fracasado también me había atrevido, aunque me habían engañado decidí que yo no tenía que actuar igual para lograrlo, tuve que vender la mayoría de mis cosas para poder seguir. Asustado y más liviano decidí empezar de nuevo. Slice Corre el año 2016 y mientras lidiaba con el fin de una empresa (proceso que no le deseo a nadie) empecé a trabajar en Slice, una app móvil para dividir y pagar la cuenta en bares y restaurantes. Una idea que partieron dos potenciales ingenieros al alero de Startup Chile. Una app extrañamente muy bien hecha pero poco probada en el mundo real. Lo primero que hice fue empujar su lanzamiento y lo hicimos en el restaurant Pad Thai. Aunque nos encontramos con un par de errores, fue una linda sensación de éxito, sensación que no sentía hace mucho. Desde ahí "hustleriamos" y hustleriamos, nos hicimos parte de NXTP labs, nos conseguimos el apoyo de Zomato Chile, de Methodo, de restaurantes, de un estudio de abogados y hablamos con un fondo de inversión (que nos ayudaría en el futuro). Aún así, el cliente (el restaurant) no enganchaba con el valor que generaba la aplicación. Usar la app en su máximo potencial (en un bar con muchos amigos y una cuenta laaarga), producía la misma sensación que cuando te bajas de tu primer viaje en Uber: todo era tan sencillo! Pero esto no le importaba al dueño del restaurant, este veía costos y una apuesta arriesgada que simplemente no estaban dispuestos a tomar. Nosotros al no tener plata, teníamos que cobrar lo que fuese, pero no lo logramos. Cuando se cayó una posible inversión (esta vez bien intencionada), el equipo se desmotivó. Uno decidió irse a trabajar a Microsoft, y Mati y yo decidimos seguir como sea y con lo que sea. QVO Para esas fechas tenía 28 años y nos podíamos pagar CLP$300 mil pesos al mes. Ya con bastante experiencia en el cuerpo empezamos a analizar 3 ideas de negocio, las cuales en sólo semanas, teníamos validadas (o invalidadas). Una de las primeras fue el desarrollo de e-commerce con el medio de pago ya integrado que le pusimos (por SEO) quierovenderonline.cl. Nos enfrentamos a decenas de modelos de negocios y en eso, identificamos varias necesidades en torno a los pagos online. Nos costó 7 meses integrar el sistema de pago en Slice, no podíamos ser los únicos a los que les pasó esto. Así parte QVO a fines del año 2016 con un landing que sacamos en un día y donde pusimos las palabras claves, "cobros recurrentes". Con este landing, una presentación y un discurso fuimos a postular a Imagine Lab, donde nos recibieron con los brazos abiertos y nos empujaron a sacar lo mejor de nosotros. Eramos 2 emprendedores y CLP$10 millones. Empezamos a construir todo: mientras Matías ideaba y desarrollaba el producto, yo construía todo a su alrededor. Juntamos un equipo, creamos la sociedad, la imagen, el pricing y empezamos a vender, aunque en ningún caso explotó, algo se sentía correcto. Logramos reclutar a Waldo, con quien ambos siempre quisimos trabajar. El problema era que estaba por encima de lo que podíamos pagar, pero el decidió trabajar 4 meses gratis, ya que el equipo y lo que estábamos construyendo lo convenció. Empezamos a ganar concursos y a tener nuestros primeros clientes. A los 6 meses pivoteamos a lo que hoy es QVO y desde ahí las cosas empezaron a mejorar. Cuando nos adjudicamos los siguientes CLP$50 millones del fondo gracias a Corfo e Imagine Lab, nos sentimos millonarios. Teníamos mucho por hacer y nos encontrábamos en un ecosistema que nos ayudaba avanzar y nos sostenía en los malos momentos. El producto empezó a tener tracción, poca, pero logramos que los que nos usaban nos amaran. Hasta que la plata se empezó a acabar (a estas alturas era algo común en nuestras vidas), así que me puse en la misión de levantar capital privado. Fue un proceso de 6 meses y de hablar con docenas de inversionistas pero de nuevo algo había cambiado: no era que nuestra tracción fuera mucha pero si producíamos mucho interés. Fue un lindo proceso donde nos cuestionamos las cosas correctas, ¿Por qué estamos haciendo esto? ¿Cuál es el objeto del emprender? En este proceso DevLabs, un fondo de inversiones que conocimos en Slice nos contactó pro-activamente y se convirtió en el primero en entrar a la ronda. Tuve la suerte de ser invitado por Corfo a representar a Chile en Medellín donde terminamos de cerrar la ronda con los 2 fondos de filosofía más gringa que conocimos, Magma Partners y DevLabs, o sea mucha confianza, nada de excels, poco due diligence y mucha buena onda. De hecho, rechazamos plata de un fondo chileno porque nos pedían más gobernanza de lo que nosotros encontrábamos necesario. Al final cerramos una ronda para poder seguir. En Chile está empezando el capital de riesgo para etapas tempranas y fuimos de los primeros emprendedores en subirnos a esta tendencia. Bien por nosotros pero seguíamos vendiendo poco. Hay veces que pienso que la gente no se atreve a seguir este camino porque no sabe cómo en verdad son las cosas, lo lento que es el proceso y lo mucho que hay poner para lograr poco y seguir avanzando. A mi juicio la magia está en hacer mucho con poco y ese poco enfocarlo correctamente según el momento. Tiene más de arte que de ciencia. Kushki Corre Q4 del año 2018 y me encontraba en estos típicos concursos de emprendedores presentando nuestro producto y con la esperanza que nos eligieran en una aceleradora de negocios con base en México. Salgo feliz de mi presentación y me llega un llamado de Magma Partners, uno de nuestros inversionistas: Los fundadores de Kushki una pasarela de pagos regional nos quieren conocer ya que se están expandiendo agresivamente por nuestra región y quieren explorar la posibilidad de comprarnos. Whaaat? Obvio, hablemos. Así conocimos a Aron y Sebastian, dos emprendedores ecuatorianos que empezaron su vida profesional en USA y que habían tenido un exit de unos cuantos millones de dólares. Nos contaron el porqué se había creado Kushki, que esperaban lograr y después de una visita de ellos a Santiago y de nuestro equipo a Quito, decidimos vender. Fue un decisión difícil pero la posibilidad de hacer más justa nuestra sociedad a través de los medios de pagos era extrañamente concreta, tener la posibilidad de ser un agente importante del cambio nos sedujo, tener la posibilidad de ayudar a otros emprendimientos a crecer por la región es una bendición, vivir la experiencia de operar un negocio creciendo a tasas difíciles de creer, nos convenció. Ahora parte una nueva aventura Todo lo que aprendí en el camino me hace sentir preparado para enfrentar éste. Si me hubieran dicho al principio como iban a resultar las cosas, no sé si hubiera tomado el mismo camino ya que es muy difícil. En más de un momento pensé renunciar y volver a la universidad, pero ahora mirando para atrás todo hace sentido, y me nace un sentido de orgullo. Me atreví. Persistí. Luché. Y lo más importante, las relaciones y aprendizajes perduran. Tengo 31 años, estoy orgulloso, acompañado por buenas personas con ganas de disrumpir todo y lo más importante, soy feliz. Nos vemos a los 35.
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Óscar Quevedo
Country Manager @ Kushki Chile
agosto 13, 2019

Kushki aportará experiencia y agilidad a la industria Fintech en Chile

<span class="first-letter">L</span>a industria fintech de Chile cuenta ahora con una nueva empresa: Kushki. La compañía estadounidense llega a nuestro país a través de la compra de QVO y promete seguir revolucionando los métodos de pago online. Hablamos con Aron Schwarzkopf, el joven CEO al frente de Kushki, quien nos cuenta más sobre esta empresa y cómo y porqué han elegido a QVO para entrar al mercado chileno. Empecemos por el principio, ¿qué es Kushki? Kushki es una empresa fundada con el fin de conectar y estandarizar las tuberías de pagos en Latinoamérica. Fue creada en 2016 en Nueva York, por emprendedores e inversionistas con previa trayectoria en Fintech en los Estados Unidos y Europa y en la actualidad Kushki hoy opera ya en 7 países de la región. ¿Por qué decide Kushki entrar en el mercado chileno? Chile es un mercado peculiar, es el país de la región donde la población más demanda negocios digitales, pero, a la vez, uno de los más atrasados en proveer herramientas de pago para poder masificar dichos negocios digitales. Nuestra decisión de invertir en Chile se basa en que pensamos que podemos entregar un impacto rápido y significativo a los emprendedores y empresas en proceso de digitalización en el mercado local. ¿Qué aporta Kushki a la situación de las fintech y start ups de Chile? Experiencia y agilidad. En cuanto a fintech, nuestro equipo tiene más de 20 años innovando en tecnología financiera y a la vez ayudando progresivamente al regulador a entender este sector. En cuanto a start ups, les entregamos dinamismo, para que puedan fácilmente y de manera ágil recibir pagos de sus clientes, sin restricciones de tecnología ni experiencia de usuario. ¿Qué vio Kushki en QVO para decidir comprar esta fintech y no otra del mercado chileno? El equipo. Nos sorprendió mucho la calidad, al igual que la visión compartida que tenemos en común las dos empresas. ¿Qué implica la compra de QVO por parte de Kushki? Aceleración hacia nuestra visión de conectar las tuberías de pago de la región. El equipo de QVO entero pasa a nutrir a Kushki de manera regional, y viceversa. Y, ¿cómo mejora QVO con Kushki? Kushki entrega madurez, capacidad y velocidad de recursos al camino que está recorriendo QVO. Hemos invertido en masificar la plataforma de QVO al unirla a la plataforma de Kushki, entregando más servicios y seguridad al mercado local, de manera muy rápida. Seguro que muchos clientes de QVO se están preguntando cómo les afecta esta compra. ¿Qué puedes decirles? Simplemente que no los afecta, más bien les entregamos más servicios para que puedan seguir creciendo su negocio. Con la compra de QVO por parte de Kushki, los clientes podrán integrar nuevos servicios y recibir, gracias a ellos, más beneficios. En resumen, la aparición de Kushki dará nuevas y mayores ventajas a los clientes de QVO. Además de los nuevos servicios, ¿se mantienen los anteriores? Se mantendrán los mismos servicios de QVO para los clientes actuales. Todos los nuevos clientes pasarán a utilizar una nueva plataforma. La compra de QVO por la estadounidense Kushki es un gran paso en el mundo de los pagos online en Chile y, sobre todo, una renovación para que los antiguos clientes de QVO que ahora pasan a contar con los servicios de Kushki, puedan seguir innovando y mejorando en su negocio. Si tú también quieres ser parte de Kushki y llevar a tu empresa al mundo de los pagos online, ¡no lo dudes! Solicita una invitación a una cuenta de prueba y te entregaremos toda la información que necesitas para seguir creciendo con tu negocio.
agosto 06, 2019